
A pesar de que el cine sonoro hizo su aparición algunos años antes, Chaplin se resiste a este cambio y filma “Tiempos Modernos” semi-muda. Usa las típicas placas de dialogo pero también tiene banda sonora y por momentos escuchamos hablar a algunos personajes muy particulares. Es la última película en que Chaplin encarna a su criatura más reconocible, Charlot.
Charlot trabaja en una de las fábricas del sector del acero. Debido al ritmo frenético de la cadena de montaje, termina perdiendo la razón. Tras salir del hospital en el que estaba en tratamiento, se ve involucrado casualmente en una manifestación y es encarcelado al ser confundido como líder comunista y es considerado el instigador de dicha revuelta.
Una vez libre, reemprende la lucha por la supervivencia junto a una
joven huérfana.